La creciente capacidad y asequibilidad de los drones los ha convertido en una herramienta para actores malintencionados. La tecnología de interferencia antidrones es una línea crítica de defensa. Funciona según el principio de interferencia electrónica, utilizando transmisiones de RF de alta potencia para bloquear o alterar las señales de las que depende un dron. La parte más importante del inhibidor es su etapa de amplificación de potencia. Esta etapa debe ser capaz de cubrir una amplia porción del espectro de RF, típicamente desde 100 MHz hasta 6 GHz, y generar una potencia de salida considerable, a menudo entre 10 W y 200 W para sistemas tácticos. La eficiencia del amplificador determina el consumo de energía y la generación de calor del sistema, lo que afecta su tamaño y factor de forma. Los escenarios de despliegue van desde la instalación permanente en infraestructuras críticas hasta el uso móvil en vehículos para la protección de convoyes. Cada escenario exige un equilibrio cuidadoso entre potencia de salida, agilidad en frecuencia y tamaño del sistema. Nos especializamos en proporcionar los bloques fundamentales de RF para estos sofisticados sistemas de interferencia. Nuestra tecnología posibilita la creación de soluciones contradron eficaces y confiables. Para explorar las opciones disponibles y determinar cuál se adapta mejor a sus necesidades operativas, le invitamos a contactarnos para una consulta técnica detallada y especificaciones de productos.